El diputado Bizén Fuster ha advertido hoy del gravísimo riesgo de agotar los ya de por sí exiguos caudales del río Huerva si se sigue adelante con el proyecto de abastecer desde él a cinco poblaciones de la Mancomunidad de Aguas de las Torcas. “Quitar agua de donde no hay no tiene sentido”, ha señalado Fuster, para quien una mejor alternativa de abastecimiento para las necesidades que se acreditaran sería el Canal Imperial.
Fuster ha recordado, además, que con este proyecto se está contraviniendo el objetivo, marcado por la Directiva Europea del Agua con vistas a 2015, para que se garanticen en los ríos los caudales ambientales. Según el estudio del Plan Hidrológico piloto del río Huerva elaborado por el Gobierno de Aragón, aunque el caudal ecológico debería situarse entre los 90 y los 150 litros por segundo, en realidad ya la tercera parte del año el promedio es de sólo 50. “Si se detrae más agua, dejaremos morir definitivamente al río”, ha señalado el diputado, recordando además que el tramo bajo del Huerva, el afectado por este proyecto, es ya uno de los cuatro puntos negros de la cuenca del Ebro y está francamente deteriorado, según la Confederación Hidrográfica del Ebro, incluso con concentraciones alarmantes de metales pesados en determinadas zonas.
CHA participó este sábado en la marcha reivindicativa en defensa del Huerva. La marcha de protesta partió de la localidad de Tosos y durante la ruta se pudo disfrutar del importante valor paisajístico de la zona. La marcha llegó hasta el embalse de Las Torcas lugar en el que se leyó un manifiesto en contra del trasvase y a favor de preservar el río.
